Cada joya es única, especialmente aquellas elaboradas con perlas de río cultivadas, que pueden presentar variaciones naturales en su forma, tamaño, tonalidad, superficie y brillo. Estas características son propias de cada perla y hacen parte de su autenticidad.
En Rojo Joyería trabajamos con materiales de alta calidad como perlas de río cultivadas, acero inoxidable, plata 925, bronce y piezas con baños en oro de 18k o 24k.
Para prolongar la vida útil de tus piezas y ayudar a conservar su belleza, te recomendamos seguir los siguientes cuidados:
Las perlas de río cultivadas son materiales naturales de origen orgánico y requieren un cuidado especial. Aunque son resistentes para el uso cotidiano, pueden rayarse, fisurarse o quebrarse como consecuencia de golpes, caídas, fricción, contacto con superficies abrasivas o almacenamiento inadecuado.
Para conservarlas adecuadamente:
Recuerda que las perlas son materiales naturales. Pequeñas diferencias en su forma, superficie, tonalidad o textura son características propias de cada pieza y no representan defectos.
Las piezas con baño de oro requieren un cuidado especial para prolongar la duración de su recubrimiento.
El baño de oro puede presentar desgaste progresivo con el uso y su duración puede variar dependiendo del contacto con la piel, el sudor, la humedad, perfumes, cremas, productos químicos y la frecuencia de uso.
Para conservarlo:
El desgaste natural del baño de oro debido al uso no se considera un defecto de fabricación y no está cubierto por la garantía.
La plata 925 puede oxidarse naturalmente con el paso del tiempo debido al contacto con el aire, la humedad, el sudor y determinadas sustancias.
Esta oxidación es un proceso natural y no significa que la pieza esté dañada.
Para mantener tus piezas de plata en buenas condiciones:
En caso de utilizar crema limpiametales, asegúrate de que sea adecuada para plata 925 y evita aplicarla sobre perlas, baños de oro u otros materiales que puedan verse afectados.
Aunque el acero inoxidable es un material resistente, se recomienda evitar su exposición prolongada a perfumes, productos químicos, agua salada, cloro y otras sustancias que puedan afectar su apariencia.
El bronce, por su parte, puede presentar cambios naturales de color u oxidación con el paso del tiempo debido a su composición y al contacto con el ambiente, la humedad y la piel.
Para ambos materiales recomendamos mantener las piezas secas, limpiarlas suavemente después de utilizarlas y almacenarlas individualmente.
El cuidado adecuado es fundamental para conservar tus joyas en buenas condiciones. Una joya puede sufrir daños físicos si se expone a golpes, caídas, fricción, tirones o condiciones de almacenamiento inadecuadas.
Por esta razón, recomendamos:
Con cada compra incluimos un paño de limpieza y una bolsa de joyería Rojo para ayudarte a conservar tus piezas adecuadamente.
El cumplimiento de estas recomendaciones ayudará a prolongar la vida útil de tus joyas y a conservar su belleza. Ten presente que los materiales pueden presentar cambios naturales o desgaste con el paso del tiempo y el uso, y que los daños ocasionados por un cuidado, almacenamiento o uso inadecuado no están cubiertos por nuestras políticas de garantía.